LA RAAS: AUTONOMA PERO DESINTEGRADA

Ronald Hill Álvarez
hillron@hotmail.com

Definitivamente la reglamentación de la Ley de Autonomía de las Regiones Autónomas de la Costa Atlántica de Nicaragua, divididas geográficamente en Sur y Norte (RAAS y RAAN) es un paso gigantesco, no solo por los 16 años en que todos los costeños hemos esperado este hecho, sino por los grandes retos que nos esperan de cara al futuro. Los habitantes de la RAAS, los costeños del sur, no podemos olvidar, al igual que los del norte, que nuestras riquezas han sido explotadas por siglos sin que los beneficios de estas se materialicen en el bienestar y progreso de nuestros pueblos. La autonomía implica, no solo poder administrar nuestros recursos, sino la búsqueda de una total integración de sus habitantes en la gestión del desarrollo del territorio de manera equitativa y sostenible.

Somos parte de una de las regiones más ricas del país, no solo por los recursos naturales existentes, todavía en abundancia, sino por la diversidad cultural y étnica, por nuestra riqueza cultural, por la diversidad de pueblos que la conforman. La RAAS no es solo la parte costera de este inmenso territorio, no esta constituida únicamente por las comunidades indígenas de Ramas, Garifonas, Miskitos y afro caribeños. La RAAS comprende también una masa poblacional de mestizos que habitan los municipios de El Rama, Muelle de los Bueyes y Nueva Guinea. En total la conforman doce municipios con una población de un poco mas de 340 mil habitantes de los cuales un 60% son mestizos y habitan, en su mayoría, en estos tres municipios.

Esa parte de la región, que muchos han llamado Zelaya Central, y que por la situación geográfica, la total desatención y nula participación de sus habitantes en los espacios públicos de la RAAS, ha motivado que sus habitantes y autoridades busquen como crear un nuevo departamento, abonado por promesas electorales y creando contradicciones entre las autoridades municipales de los tres municipios, al pretender cada uno obtener la sede de la nueva cabecera departamental, entre otras, lo que no ha permitido que la idea del nuevo departamento se proyecte con mayor viabilidad y estos se integren en una Asociación de Municipios de Zelaya Central.

Muchos costeños han señalado que “los gobiernos de Managua” han gobernado históricamente con la espalda hacia el Atlántico. Lo mismo ha sucedido con los gobiernos regionales de la RAAS, han gobernado con su espalda hacia esta inmensa zona, no solo por el territorio, sino por el peso de su población en el total de la región, compuesta en casi su totalidad por familias campesinas que han emigrado de otros departamentos del país en búsqueda de un mejor futuro, y no dudemos que lo han encontrado, materializado en la riqueza que en ella se genera con la producción de granos básicos (maíz, fríjol y arroz), carne bovina, leche, queso, cerdos, raíces y tubérculos, musáceas, cítricos, cacao, canela, pimienta, madera preciosa, por señalar algunos. Es esta riqueza material, que junto a los recursos marítimos y el potencial para el desarrollo del ecoturismo, son factores claves para el desarrollo de la región, asegurando una total seguridad alimentaria de la población e insertándose en el mercado nacional  e internacional, principalmente en el de la cuenca del caribe, que es nuestro mercado natural, con una oferta de productos diversificada.

Es tal la situación, que los habitantes de estos municipios eligen representantes sin conocerlos, sus votos se contabilizan en la RAAS, las diferentes instituciones del estado dependen de sedes departamentales que se ubican bien sea en El Rama, Chontales o directamente de Managua sin coherencia y visión regional. Únicamente el Registro de la Propiedad es común a todos cuya sede se encuentra en Bluefields. Ninguno de estos participa en las elecciones de las autoridades regionales, no hay un representante de cada uno de estos tres municipios en el Consejo Regional de la RAAS. No existe integración regional.

Nos encontramos frente a una oportunidad histórica. Es el momento de reconocer que la autonomía es valiosa para todos los costeños, los del litoral como los del centro de la región. Más valiosa será si se da una integración total, económica, social, cultural y política, en el proceso autonómico, de todos sus habitantes y sus municipios. De no aprovechar el momento es posible que la Región se fragmente definitivamente y surja el Departamento de Zelaya Central con consecuencias negativas para el anhelado proyecto de la autonomía. Los diputados de la Asamblea Nacional deben y es su deber visualizar esta situación una vez que entren a reglamentar dicha ley al igual que los miembros del Consejo Regional de la RAAS.

Ronald Hill Álvarez
Nueva Guinea, RAAS
hillron@hotmail.com

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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